¡Esteriliza!

A veces no es una decisión sencilla, pero la esterilización es la única solución viable para el grave problema de superpoblación animal, evitando que cada día decenas de animales sean cruelmente abandonados y atropellados, enfrentándose diariamente a la enfermedad, el hambre y la indiferencia.

Existen conceptos equivocados sobre la sexualidad y la reproducción de los perros y gatos en nuestra sociedad, esta falta de información lleva a la reproducción innecesaria de las mascotas y al mismo tiempo a la superpoblación.

La esterilización es un método quirúrgico que ayuda a evitar en forma eficaz, segura y al 100% la reproducción indiscriminada o no deseada de una perra o un perro. Sin olvidar que también es el método más acertado para evitar que algunas enfermedades hereditarias en los perros continúen propagándose.

Desgraciadamente existen demasiadas falsedades y mitos que no benefician  a la toma de decisión de llevar a cabo está práctica, tales como, la creencia de que las perras debían tener cachorros antes de ser esterilizadas. Esto es sólo una consecuencia trasladada de los seres humanos, puesto que antes se creía que las mujeres debían tener un hijo antes de ser operadas para evitar el cáncer uterino o de seno. Actualmente los estudios en medicina humana han demostrado que esto es falso. O la idea de que los trastornos hormonales y de masculinización se sufren en las mujeres cuando al ser operadas se les extrae completamente los ovarios. En las perras esto no ocurre, ni sufren alteraciones hormonales ni se vuelven machos.

Los machos no se van a convertir en afeminados, simplemente se van a volver más tranquilos y optarán por una vida más sedentaria, no tendrán la necesidad de escaparse de casa ni pelearse con otros perros por reproducirse.
¿QUE ES LA ESTERILIZACIÓN?
En el caso de las hembras consiste en la extirpación de los ovarios y/o el útero (ovariohisterectomía), para el caso de los machos considera la extirpación de los testículos (orquiectomía).

Debido a que será necesaria una anestesia general hay que mantener a la perra en ayuno las 8 ó 12 horas previas a la cirugía.

Se puede realizar en hembras y machos a partir de los siete meses de edad,  Si se realiza posteriormente al primer celo, el momento ideal es el Período de Anestro, es decir, 3 meses después de haberse terminado los signos característicos de celo en la perra.
PRINCIPALES VENTAJAS
1. Elimina definitivamente el celo y la reproducción, además de todas sus consecuencias, como secreción sanguinolenta vaginal cada 6 meses, embarazos psicológicos (pseudogestaciones), vagabundeos, irritabilidad y peleas. En el caso de las hembras caninas, evita la constante presencia de machos que la merodean, y en el caso de los gatos, la costumbre de marcar territorio con su orina.

2. Controla la reproducción indiscriminada.

3. Modifica patrones conductuales como: escapadas, peleas entre machos, disminución de la agresividad (algunos  no desaparecen al 100% del perro, es necesario apoyarlos con una terapia de conducta).

4. Evita la aparición de enfermedades como: neoplasias testiculares, prostatitis (Inflamación de la próstata por un absceso), etc.
5. En las hembras, se reducen ciertas enfermedades relacionadas con la reproducción y los partos, como la mastitis, el cáncer de mamas y las piometras (infecciones del útero). Si la cirugía se realiza antes del primer celo las probabilidades de tener un cáncer de mama son casi nulas.
6. Se reduce indirectamente el riesgo de enfermedades transmisibles al hombre, como la tiña o sarna (zoonosis) .
RECOMENDACIONES POST-OPERATORIAS

Su período de recuperación es de aproximadamente 10 días, con un riesgo muy bajo de complicaciones, permitiéndoles llevar una vida perfectamente normal y manteniendo intactas las cualidades del animal.

1. El perro, sobre todo las hembras no deben hacer mucho ejercicio durante los siete días posteriores a la cirugía.
2. Debido a las molestias postquirúrgicas, durante 2 o 3 días es de esperar un ánimo menor al habitual y falta de apetito, debido a la sensación nauseas..
3. Se produce una irritación producida por el tubo anestésico en la garganta, por lo que es probable que la perra tenga tos durante un par de días.
4. En el caso de las hembras, para evitar que la perra pueda quitarse los puntos de sutura antes de tiempo hay que usar una collar isabelino. Se retira la sutura de la piel a los 10 días.

Un animal esterilizado disminuirá su ejercicio y optará por tener una vida un poco más sedentaria, por lo tanto será normal que tienda a subir de peso más fácilmente, por lo que es importante ajustar la dosis recomendada de alimento a la nueva forma de vida.
Cuantas veces hemos escuchado historias de heroicos animales que han salvado la vida de un humano, cuántas tardes nos las hemos dedicado a caminar o sólo a acariciar a nuestras mascotas, y cuánto alivio hemos encontrado en esos pequeños momentos.
Ellos siempre están ahí, y muchos personas en agradecimiento los llevan a las perreras, piden que los duerman con la excusa de no poder hacerse cargo de ellos los abandonan a su suerte en medio de calles con mucho tráfico, depositan a sus cachorros en cajas de cartón para que se los lleve la basura, o los llevan a alguna asociación protectora.

Ellos han estado con nosotros desde hace más de 10.000 años, siendo animales sagrados en muchas culturas (incluyendo la nuestra), y según se dice de los perros, han sido grandes socios en nuestra evolución, pues gracias a ellos nuestros ancestros primates tuvieron la oportunidad de desarrollar habilidades, mientras sus amigos caninos los vigilaban para evitar fueran devorados por algún depredador mayor.

Es un buen momento para reflexionar y pensar si queremos permitir que estos compañeros sigan sufriendo por nuestra culpa e irresponsabilidad, actos de crueldad y barbarie como las campañas de desperrización o los abandonos que con regularidad se llevan a cabo en determinadas épocas del año, sobre todo en animales utilizados para la caza.

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El perro como animal sociable

Desde que recordamos los perros han estado al lado de los humanos, ayudando en la caza, el pastoreo, en la vigilancia del hogar… pero sin embargo, es poco lo que sabemos acerca de dónde proceden.

Actualmente hay unas 400 especies de cánidos domésticos perteneciendo todas ellas a la especie Canis familiaris.

La teoría mas extendida al respecto es que provienen del lobo, de hecho se pueden entender muchos comportamientos perrunos simplemente pensando como interactúan los lobos en manada. También se barajan las posibilidades de descendencia de chacales y zorros.

El proceso domesticación del lobo pudo haber surgido por vivir este alrededor de los primeros hombres, habiendo evidencias históricas de que en Europa, hace más de 10.000 años el hombre utilizaba el perro como alimento, por lo que es posible que convirtiese al lobo en perro doméstico para obtener comida.

A su vez, los lobos se alimentaban de los desechos de los humanos o les robaban directamente la comida, siendo posible que estos adoptasen algún ejemplar, iniciándose así el proceso de domesticación.

La estructura jerárquica de su sociedad les permitió adaptarse mejor a la del ser humano.

El perro, por naturaleza, es un animal de manada y como tal necesita sentirse miembro de un grupo, de una escala jerárquica. Veía en el hombre un alfa al que seguir que le proveía alimento y lo mantenía seguro.

A medida que estos se iban adaptando a los asentamiento humanos, desarrollaron una tendencia más domesticable. Al no tener que cazar y matar piezas grandes y pasar de una dieta de carne a una constituida por los desechos provenientes de la alimentación de los humanos, fueron desarrollando dientes y cerebros más pequeños ya que requerían de menos proteínas y menos calorías para su crecimiento y sustento.

Desde finales del siglo XX, el perro se integra totalmente en la sociedad y se empiezan a realizar estudios sobre su comportamiento y morfología.

El perro al nacer forma parte de un conjunto, el cual está formado por su madre y sus hermanos principalmente. En este momento que es un cachorro adquiere la mayor parte de su carácter, el cual dependerá de la genética propia del perro y las experiencias y vivencias del mismo. Dentro de los instintos del perro se encuentran el de caza, reproducción y territorialidad. Uno de los juegos que desarrolla con sus hermanos es el de la lucha, mediante el cual se escalonan dentro del grupo y marcara el futuro de los mismos dependiendo del lugar que ocupen.

Las experiencias vividas en el medio ambiente en que se desarrolla permitirán al perro adaptarse en más o menos medida al mismo. Así pues los estímulos a los que sea expuesto el animal junto con su reacción ante ellos, determinarán la sociabilidad y/o adaptación al medio en el futuro.

Los propietarios de estos animales deben de comprender que el hecho de tener un perro implica una responsabilidad ya que debemos de satisfacer sus necesidades. Dependerá de nosotros el proporcionarle comida, cobijo, seguridad y sobre todo cariño, pero como animales que son también debemos ser conscientes que necesitan una obediencia y  un aprendizaje para ser socialmente aceptados por el resto de personas que forman parte del día a día del perro.

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Un perro socializado podrá jugar con los demás sin miedo a que pueda surgir una agresión no justificada hacia otros perros o hacia las personas. Se ha de reconocer que en los casos que todo el mundo ha oído en televisión sobre ataques de perros hacia personas, la tendencia es cogerles miedo y pensar que son peligrosos. No debemos olvidar aquellos casos en los que es el humano es el que pega, y nuestro primer pensamiento aquí es de compasión hacia el animal. La conclusión que podemos sacar se traduce a un desconocimiento del lenguaje que nuestros amigos usan con nosotros para comunicarse y que nos dificulta el trato con los mismos.

Seguramente que la pregunta más utilizada por el ser humano ante unos comportamientos de su perro sea: ¿no entiendo por qué hace esto?. El lenguaje que utiliza el perro está perfectamente definido siendo fácil de observar, ahora sólo nos falta comprenderlo.

La psicología nos ayudará a comprender al perro y sus comportamientos, lo que nos permitirá adelantarnos, en muchos casos, a sus respuestas.

Educación básica y adiestramiento

El perro desciende el lobo. Es una animal de manada y gregario (estatus jerárquico).

El cachorrito nace con una serie de rasgos hereditarios marcados por la genética. A lo largo de su vida, adoptará pautas y comportamientos aprendidos (vivencias) que determinarán su carácter final.

Debemos evitar el antropomorfismo, es decir tratar a nuestra mascota como si fuese un humano. Ésta es la principal causa de los problemas de comportamiento.

Durante el primer año de vida, tiene lugar la mayor parte de los aprendizajes. Diferenciamos varios períodos en esta etapa, destacando principalmente:

Período Neonatal: (comprende de los 0 – 15 días). El aprendizaje se produce mediante la interacción con la madre. Desarrollan el instintos de mamar, defecar …. Abren los ojos y los oídos y se empieza a desarrollar su capacidad motora. Impronta.

  • Período de Sociabilización: (3 semanas-3 meses). Es el primer período de la enseñanza, en el cuál lo más importante es sociabilizar al perro con los humanos y con otro perros, lo que evitará futuros problemas de comportamiento, que conllevan un gran número de abandonos. Perros separados de la camada antes de las 6ª semana, tendrán problemas de comunicación con otros perros, mientras que si la separación se produce después de la 10ª semana, tendrán problemas con humanos. El momento ideal para el destete se aproxima la 8ª semana de edad. Debemos proporcionarles el mayor número de experiencias, y ordenes básicas como: bien, mal, aquí, ir a su sitio…

Si les proporcionamos unas normas de comportamiento social, podrán llevar una existencia y convivencia sin problemas.

El 2ª período de enseñanza se denomina adiestramiento. Podemos enseñarles las posiciones de sentado, tumbado, quieto, saltar… Y deportes tales como el agility, dog dancing

Siempre se realizará la enseñanza en positivo, es decir, utilizando siempre premios, ya que el adiestramiento debe ser un juego para el perro.

Al igual que es vital entender sus necesidades sanitarias y fisiológicas, es importante una adecuada estimulación mental. La conseguiremos mediante juguetes que evitaran el aburrimiento, relajarán las tensiones diarias, potenciarán el ejercicio físico y fortalecerán los lazos afectivos perro – dueño.

Podemos usar:

  • Pelotas de distintos tamaños y texturas.
  • Huesos de cuero duro (que también ayudan a mantener la dentadura bien).
  • Juguetes que emiten pitidos al morderlos.
  • Tiradores o cuerdas. Si el perro es tímido si son recomendables para estimular su carácter dejándole ganar. Si por el contrario, es dominante, nunca podemos dejarlo ganar.

No debemos usar:

  •  Juguetes con formas específicas de animales, porque pueden animarlos a agredir a los verdaderos.
  • Los que imitan formas de objetos caseros, tales como zapatillas (para evitar destrozos en las auténticas).
  • Juguetes no apropiados para ellos que se puedan fragmentar y se los pueden tragar.
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Displasia de cadera

La Displasia Coxofemoral (DCF) es una enfermedad altamente hereditario, pero no es congénita, como ocurre en el hombre, es decir, puede ser transmitida a los descendientes pero no es común que se presente en el nacimiento,  dado que se desarrolla durante la etapa del crecimiento.

Es multigenética, es decir, que hay varios genes responsables. La transmisión es de carácter dominante, poligénica y multifactorial, de modo, que en el desarrollo de la enfermedad no sólo están implicados elementos genéticos, sino que también influyen factores ambientales y nutricionales, tales como, el exceso de peso, ejercicio físico desmesurado en edades tempranas, sobrealimentación, alteraciones hormonales, etc.

Se puede definir como un desarrollo y conformación anormal de la articulación coxofemoral en sus componentes acetabular y/o femoral, que conlleva a la enfermedad degenerativa articular y a la artrosis crónica. La fosa acetabular no puede acomodar la cabeza del fémur, hay pérdida de contacto entre las superficies articulares,  lo que conduce a una subluxación crónica. Con el movimiento anormal se producen cambios osteartríticos y deterioro del cartílago articular.

Para entender bien la enfermedad hay que conocer la anatomía de la articulación de la cadera.

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En una articulación sana la cabeza del fémur encaja perfectamente en la cavidad del acetábulo. Por el contrario, en la DCF, las superficies articulares se alteran, el acetábulo pierde profundidad aplanándose. La cabeza del fémur también se deforma.

 

CÓMO SE MANIFIESTA.

Generalmente los propietarios consultan al veterinario por la dificultades que presenta su perro para pararse, o el tambaleo de las patas traseras al caminar.

Las manifestaciones clínicas son:

  • Dolor.
  • Claudicación.
  • Atrofia muscular de los miembros posteriores.
  • Dificultad de movimiento (subir y bajar escaleras).
  • Adoptan una actitud antálgica, es decir, que desplazan su centro de gravedad en oposición a la zona afectada.
  • Incorporación lenta de la posición de sentado.
  • Cojera.
  • Rechazo a correr o brincar.
  • Rechazo a estar de pie sobre las patas traseras.
  • Aumento compensatorio de los músculos de los miembros anteriores, ya que cuando comienzan el movimiento de sentado, cargan su peso sobre ellos.
  • Cambios de conducta, que se expresan con agresividad.
  • Desgaste de las uñas excesivo.
  • Erosiones y heridas en la parte dorsal del pie.

 

CÓMO SE DIAGNOSTICA.

El estudio radiológico puede realizarse muy tempranamente, desde los 4 o 5 meses de edad. Si no hay síntomas esperar a los 6 o 7 meses. Se realiza en esta etapa ya que siempre se desarrolla en el crecimiento del animal, aunque los signos clínicos en ocasiones no aparezcan hasta la edad adulta.

Es el único método de diagnóstico para la displasia de cadera aceptado mundialmente.

El control radiológico se realiza en la raza de Pastor Alemán y otras de talla similar a la edad mínima de 1 año y en las razas gigantes a los 18 meses por considerarse que, a estas edades, ya se ha completado el desarrollo esquelético.

 

RAZAS MÁS AFECTADAS.

La DCF puede afectar a cualquier perro, de cualquier tamaño, incluso a mestizos, pero aparece más comúnmente en razas grandes y gigantes.

El Pastor Alemán, el Rottweiler y el Labrador Retriever, son unas de las razas en las que mas casos se encuentran, debido también a que son las mas numerosas. Sin embargo, la mayor incidencia está presente en el San Bernardo, donde casi el 50% de los ejemplares están afectados.

Las razas con alta incidencia son el Mastín Napolitano o el Golden Retriever, entre otras. Menos frecuentes, el Gran Danés, Collie, Boxer, Bretón, Cocker Spaniel… Rara vez la encontraremos en el Doberman, Samoyedo y Siberiano y, prácticamente nula, en Galgos.

 

PREVENCIÓN Y CAUSAS.

El exceso de ejercicio a edad muy temprana  y el entrenamiento precoz actúan de forma negativa en el crecimiento articular. El ejercicio indicado es la natación, ya que ejercita toda la musculatura sin soportar el peso del cuerpo.

Cría selectiva, es decir, evitar usar para la reproducción ejemplares que estén dentro de los grupos C, D o E.

Evitar la obesidad en los cachorros, siempre debemos mantenerlos delgados durante el crecimiento, para evitar que éste sea demasiado rápido. Los cachorros alimentados con una dieta de baja proteína durante el período de mayor crecimiento, tendrán unas articulaciones mejores y más fuertes que los que son alimentados  con un exceso o un déficit de ella.

La nutrición es una de las principales causas de la displasia de cadera. La falta o exceso de determinados nutrientes activa a los genes a desarrollar el problema. La sobrealimentación estimula el crecimiento esquelético y la remodelación del hueso. Provoca una desproporción entre el peso corporal y el crecimiento de los huesos, que lleva a una sobrecarga de fuerzas biomecánicas sobre los cartílagos articulares.

Seleccionando una dieta equilibrada para la perra gestante y para las crías, se puede reducir, desde el punto de vista nutricional, el desarrollo de la DCF.

El proceso de crecimiento necesita estar soportado por una nutrición más fuerte durante los 3-4 primeros meses de vida. Después, es necesario controlarlo y disminuir la cantidad de nutrientes administrados para poder controlar la velocidad de crecimiento y no permitir cantidades excesivas del nivel de nutrientes en el líquido sinovial que den lugar al excesivo crecimiento del cartílago y deformación de huesos.

El medio ambiente en el que vive el perro también influye en el desarrollo de la enfermedad. Un animal que vive en condiciones estresantes, puede llegar a consumir hasta un 30% más de nutrientes de los necesarios.

 

TRATAMIENTO MÉDICO.

El tratamiento médico consiste en antiinflamatorios no esteroideos (ibuprofeno, meloxicam), retardadores  de la degradación de los cartílagos, y regeneradores del mismo, los cuáles tiene por objetivo:

  • Evitar la inflamación.
  • Suprimir el dolor.
  • Regenerar las superficies articulares.
  • Reparar el cartílago.

Un ejercicio controlado es imprescindible durante el tratamiento. Paulatinamente a medida que los síntomas clínicos disminuyen, el ejercicio puede ir aumentándose para reforzar la masa muscular y los ligamentos, evitando el ejercicio físico violento para evitar la artrosis.

Evitar las escaleras, y los saltos salvo que una vez lograda la recuperación, el perro lo haga espontáneamente.

Muchos animales con la displasia de cadera pueden llevar vidas relativamente normales y activas a través de tratamientos controlados, no invasivos.

Por otro lado, también se debe evitar el sobrepeso para no sobrecargar las articulaciones

El tratamiento quirúrgico es la mejor alternativa, ya que tiende a cortar definitiva-

mente el problema, evitando la medicación de por vida, y proporcionando una mejor calidad de vida a nuestra mascota. Entre estas técnicas podemos destacar la Triple Osteotomía, que se hace desde los 4 meses para evitar que la enfermedad progrese, o el reemplazo de la cadera con una prótesis diseñada para cánidos (a precios accesibles), para las displasias más severas. Posteriormente, hay que realizar una buena rehabilitación.

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Existen otras técnicas, tales como la acupuntura que ayudarán a controlar el dolor y a mantener la integridad de los tejidos de apoyo de la articulación. No puede corregir los cambios óseos que ya se han producido, pero si consigue que el perro esté más activo, comience a jugar de nuevo, en definitiva proporcionarle una mejor calidad de vida.

 

FACTORES DE RIESGO.

  • Edad. Enfermedad ligada al crecimiento y desarrollo.
  • Sexo. Mayor incidencia en machos.
  • Raza. Mediana, grande y gigante. Debido a su crecimiento demasiado rápido.
  • Exceso de nutrientes.
  • Rapidez de crecimiento.

 

Reacción ante un golpe de calor

Los golpes de calor en perros son un riesgo y pueden producir la muerte en menos de una hora. Hay que tener presente cómo evitarlos y cómo reaccionar de forma eficaz si ocurrieran.

Un golpe de calor es un tipo de hipertermia que se produce cuando la temperatura corporal del perro sobrepasa el límite tolerable por el organismo. Ocurre cuando el calor ambiental es tan intenso que ni el jadeo, ni la vasodilatación cutánea ni las diferentes  posturas que adopta el perro para refrescarse son suficientes para regular la temperatura.

Debemos tener en cuenta no dejar encerrado al perro en un vehículo bajo el sol, aunque sea con las ventanillas bajadas, porque al quedarse solos algunos aumentan su ansiedad y empeora la capacidad de termorregulación. Igualmente, no dejarlos dentro de un transportín expuesto al sol. Evitar los paseos y el ejercicio físico a las horas de más calor, sobre todo en climas muy húmedos y mantener agua fresca siempre a su disposición.


Existen perros especialmente propensos a sufrir un golpe de calor como los de color oscuro, porque el color negro absorbe más el calor que los colores claros. También las razas grandes, los cachorros y los perros ancianos (son grupos de riesgo). Los perros braquicéfalos (de hocico chato) tipo bulldogs, boxers, carlinos, etc. tienen las vías respiratorias acortadas y, por lo tanto, una menor capacidad de respiración y transpiración. Y por supuesto, los animales enfermos, cuyo organismo está debilitado por alguna patología.

Los síntomas los podemos reconocer porque notaremos al perro intranquilo, jadeado constantemente  y de forma exagerada. Observaremos debilidad, saliva muy espesa, mareos o incluso vómitos. Si no lo refrescamos, los síntomas pueden derivar en temblores, convulsiones, pérdida del conocimiento y finalmente la muerte.
Ante esta situación debemos  acudir a un veterinario de urgencia. Pero podemos tomar unas medidas de emergencia mientras llegamos:

  • Lo primero es inducir el enfriamiento rápido del cuerpo del perro mediante baños de agua fresa (nunca helada) o aplicando paños húmedos en el vientre, axilas, ingles, orejas y patas (es decir, en las zonas de piel más finas).
  • Y favorecer la circulación sanguínea, masajeando la parte inferior de las extremidades.